jueves, 28 de mayo de 2015

Premios de la Asociación de Periodistas de Jazz 2015 / Jazz Journalists Association Awards 2015





Hace unos días se hizo pública parte de los ganadores de los premios que entrega anualmente la Asociación de Periodistas de Jazz (Jazz Journalists Association - JJA). Podéis consultar los resultados públicos en su web.

Los premios se entregarán el próximo 16 de junio en el club Blue Note de Nueva York. Además de los músicos que forman parte del elenco de galardonados de este año, ese día se harán públicos los premiados en la categoría de periodismo de jazz, tanto digital como impreso, incluyendo fotografía y cortometrajes.

Entre los ganadores que recibirán este año el reconocimiento, destaca sin duda el pianista Kenny Barron, ganador de tres de las estatuillas plumadas (mejor pianista, disco del año por The Art Of Conversation —junto con Dave Holland— y mejor formación en dúo). Es de destacar que Randy Weston será quien reciba la distinción por una vida dedicada al jazz. Por otro lado, el título de músico del año, según la JJA, recae en el trabajo realizado por Jason Moran durante 2014.

Para llegar a estos resultados, la Jazz Journalists Association invita en primer lugar a sus miembros a presentar las nominaciones que considere pertinentes en un foro habilitado a tal efecto y, tras esta fase de postulaciones, se realiza la votación en sí entre los más nominados en cada categoría. El resultado de esta segunda votación es el que determina los ganadores cada año.

Repasando los resultados que ofrece la web de la JJA no cabe duda de que se ha seguido una máxima de premiar la excelencia pero es inevitable reaccionar ante la sensación de que paseamos por esos lugares comunes de los que parece difícil avanzar de un modo u otro. Valga como ejemplo el premio a la fantástica vocalista Cecile McLorin Salvant, que lleva dos años seguidos recibiendo el título de artista revelación (sin que esta puntualización pretenda en modo alguno mermar la capacidad de realizar arte que posee Salvant), cuando, por fortuna, contamos con más ejemplos cuyos trabajos serían dignos merecedores de tal título.




Pese a la insistencia de su presidente, Howard Mandel, en recordar que los premios se enfocan en los méritos acontecidos a lo largo del año 2014 (excepto, claro está, en el de una vida dedicada al jazz), he de sospechar que en ocasiones se ha cedido a la tentación de premiar una figura o una carrera más allá de esa acotación temporal que definen los premios en su propio título. Es ésta otra de las razones por la que pasearemos entre nombres comunes en los ganadores de este año.

Todo ejercicio de votación requiere una responsabilidad; en lo artístico además presenta la peculiaridad de aunar lo objetivo con lo subjetivo, siendo lo primero, con mucho, lo que debe marcar nuestras decisiones. Cuando este año se me presentó la posibilidad de formar parte de las votaciones de los premios de la JJA, dediqué unas jornadas a reflexionar sobre la finalidad y naturaleza de los premios, el papel de quien elige y, por qué no decirlo, sobre el equilibrio entre el sentido de reducir algo tan extenso como la creación musical a unos pocos nombres y la utilidad de los premios como vehículo para dar a conocer estos trabajos. 

Con varias conclusiones bajo el brazo enfrenté las nominaciones y votaciones finales con, al menos, idea claras en el modus operandi con que llevar a cabo el ejercicio. Es por esa razón por lo que dejé desiertas cuatro categorías: dos de ellas porque no había escuchado el trabajo de al menos uno de los nominados, con lo que mi votación habría resultado injusta —como mínimo potencialmente—; el par restante quedó en blanco porque consideré que los nominados no representaban aquello que el premio quería celebrar —o al menos en lo relativo a 2014— y esto suponía un agravio comparativo desde mi punto de vista.

Estas pautas me permitieron votar buscando la mayor objetividad posible.

En cuanto a lo subjetivo sólo puedo lamentar que la postulación de Cifu para el premio de una vida dedicada al periodismo de jazz no llegara a la categoría de nominación: su figura fue uno de los puntos fuertes en las discusiones, en su mayoría como revelación y dato cultural más que como una verdadera profundización en una trayectoria conocida de antemano. Si busco coherencia con mis razones a la hora de comprometerme en votar con la actitud más justa posible, supongo que habría de enfrentar la lógica en por qué un periodista de lengua hispana llama la atención pero no la concreción.

El próximo 16 de junio conoceremos al ganador de ésta y otras categorías relativas al periodismo de jazz, como las de mejor blog de jazz del año, libro, página web, liner notes, fotografía o cortometraje.


miércoles, 6 de mayo de 2015

Essentially Ellington 2015




Entre el jueves 7 de mayo y el sábado 9 tendrá lugar el evento anual favorito de este blog: el Essentially Ellington Competition & Festival, en latín vulgar, el concurso-festival de bandas de jazz formadas por jóvenes de educación secundaria de EE UU y Canadá.


El programa educativo +Essentially Ellington distribuyó las partituras de Duke seleccionadas para la edición 2014-2015 junto con otros materiales didácticos a más de 3.200 estudiantes. Los responsables de estos jóvenes entregaron una grabación del resultado de sus ensayos; las 15 bandas seleccionadas pasarán los siguientes 3 días en Nueva York, no sólo compitiendo para formar parte de las 3 mejores, sino sobre todo celebrando la figura y la música uno de los más importantes compositores del siglo XX: Duke Ellington. Además, los mejores podrán celebrar el fin de fiesta interpretando la música del duque junto con la orquesta de +Jazz at Lincoln Center, liderada por +Wynton Marsalis.


Este año el motivo para celebrar es aún mayor pues por un lado se ha logrado alcanzar la vigésima edición del festival y, por otro, éste coincide con el centenario del nacimiento de Billy Strayhorn (no en vano uno de los temas a interpretar será Chelsey Bridge, compuesto por él).





El programa del +Essentially Ellington 2015 es el que sigue:

Bourbon Street Jingling Jollies (de New Orleans Suite)
Duke Ellington

Brasilliance
Duke Ellington

Chelsea Bridge
Billy Strayhorn

Cotton Club Stomp
Duke Ellington/Johnny Hodges/Harry Carney

Memphis Blues
W.C. Handy/Duke Ellington

The Tattooed Bride
Duke Ellington

Total Jazz (de Portrait of Ella Fitzgerald)
Duke Ellington/Billy Strayhorn


El programa promete un viaje muy completo por el mundo de Duke: captará bien sus contrastes y sus matices, su sofisticación y su contención, su ser finito y su expresión infinita. Pero lo más emocionante será sin duda el encuentro en el aquí y ahora entre Ellington y estos adolescentes que reciben su testigo y su legado.


A título personal ¡no puedo esperar para escuchar la Tattooed Bride que traerán estos jóvenes músicos!

Afortunadamente podremos hacerlo todos porque Essentially Ellington se emitirá desde jazz.org/live y desde este blog, de modo que cualquier persona con una conexión a Internet podrá seguir el evento durante estos tres días.









Viernes 8








Sábado 9













lunes, 4 de mayo de 2015

Reuniones pequeñas, grandes corazones


En 2013 el blog de Cifujazz publicaba esta foto:



La acompañaba con el siguiente comentario:

Los he visto crecer como músicos y como personas, de todos me siento orgulloso.

En la noche del día de ayer, tres de sus hijos en el jazz quisieron rendir homenaje a Cifu en un acto de cariño y de música.

Este mes y medio sin Cifu ha ido cimentando las sospechas sobre las repercusiones de una pérdida tan compleja como la suya —aunque será éste un asunto sobre el que se escribirá más adelante en este blog—.

Sin embargo, es justo reconocer y sobre todo agradecer las celebraciones de la figura y la persona de Cifu. Posiblemente la más valiosa de todas hasta la fecha fue la jam session que su amigo Dick Angstadt ofreció en el club Bogui de Madrid al día siguiente de la pérdida de Cifu. Digo bien ofreció pues tal fue la naturaleza de aquella despedida en lo que a su concepción se refiere: el acto, de naturaleza privada, cedió un refugio para que esa "tribu incombustible" de Cifu pudiera despedirse en su hábitat natural. Fue especialmente valioso a los ojos de quien suscribe este blog la generosidad como pieza del engranaje del evento, al ser ésta una de las facetas más evidentes de un tal Juan Claudio Cifuentes de Benito. Esa generosidad terminó en todos los músicos que fueron uniéndose al evento pero empezó con la pureza de las motivaciones de los responsables de Bogui (sirva como banal ejemplo el hecho de que no se permitió abonar las consumiciones, que, dadas las circunstancias, puede el respetable imaginar que no fueron pocas).


Entre aquellos músicos se encontraba el baterista todoterreno Dani García, a su vez uno de los protagonistas del homenaje que se rendía anoche en el Café Berlín de Madrid. A los otros dos músicos que componían el trío de jazz podéis reconocerlos en la fotografía anterior: Ernesto Aurignac al saxo alto y Pablo Martín Caminero al contrabajo.




Es inevitable preguntarse cómo estos dos últimos músicos eligieron el programa del concierto o qué personal atmósfera reinó entre el trío en los ensayos.

Los pocos feligreses que nos reunimos en torno a la hoguera sí pudimos recoger ese calorcito y agradecer algo de luz en esta noche tan larga.

La bienvenida a casa llegó de la mano del Back Home Blues de Charlie Parker; tras él continuó el paseo de estándares con Alone Together, Blue Bossa o Stella By Starlight (para la cual se unió Antonio Lizana al saxo alto).

Sólo quienes estuvimos allí pudimos descubrir que un preludio no es únicamente aquello que antecede, sino que existe la posibilidad de trascender las concepciones: que lo que Ellington conseguía parando el tiempo con Prelude To A Kiss no tiene por qué componerse de una materia sensible diferente a la que creó Bach cuando compuso el preludio para la Suite para violonchelo en sol mayor.

En ese recogimiento que desea celebrar lo que nos antecedió y lo que de algún modo nos fue cedido, se nos mostró anoche la posibilidad de soñar con músicas y existencias queridas que perduran; con reuniones pequeñas pero con grandes corazones.